TIZIMÍN.— Las tragedias que pueden ocurrir en los ranchos, como la muerte de animales por la caída de un rayo, incendios, inundaciones u otros fenómenos naturales, pueden representar pérdidas de decenas o hasta cientos de miles de pesos para los productores, quienes en la mayoría de los casos deben afrontar por cuenta propia las consecuencias.
El caso ocurrido el pasado fin de semana en Hunukú, comisaría de Temozón, pone en evidencia la situación que enfrentan los ganaderos de la región ante este tipo de contingencias.
El productor perdió cinco reses luego de que un rayo las alcanzara. Las pérdidas económicas son de aproximadamente $100,000.
Afortunadamente, el afectado puede recuperar parte de las pérdidas mediante un seguro al que dio seguimiento a través de su agrupación ganadera.
Al respecto el ganadero Humberto Góngora Aguilar explica que hace muchos años existían apoyos gubernamentales que permitían a los productores enfrentar con mayor facilidad este tipo de problemas.
En la actualidad son los propios gremios ganaderos y productores quienes tienen que contratar y pagar sus seguros.
Ante una tragedia, indica, la posibilidad de recuperar las pérdidas prácticamente depende de si el productor cuenta con un seguro vigente, pues no existe aún un programa gubernamental general que ampare a los ganaderos ante cualquier catástrofe que ocurra en los ranchos.
“Es cuestión de criterio social para que te repongan los daños o las pérdidas”, dice.
Góngora Aguilar lamenta que los ganaderos estén expuestos a perder en cuestión de minutos animales que representan años de trabajo y una parte importante de su patrimonio.
El ganadero Pedro Tec Tun manifiesta que la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) cuenta con un seguro contratado para atender accidentes o catástrofes que puedan ocurrir en los ranchos, pero para acceder a este beneficio es necesario realizar un trámite.
El problema radica en que muchos productores desconocen que existe este apoyo y sobre todo, no saben a quién acudir ni ante qué instancia deben realizar el procedimiento, subraya cuando ocurre una tragedia.
“Desafortunadamente la mayoría de las personas desconoce no saben a quién recurrir ni con quién acudir y mientras pasa el tiempo queda sin resolver”.
Tec Tun señala que en términos generales no existe una indemnización automática para los productores por las pérdidas ocasionadas por una contingencia.
La protección depende de que el ganadero haya contratado de manera un seguro. “Los animales que cuentan con una cobertura respaldada por el gobierno son aquellos que forman parte de algún programa oficial, como vacas, novillonas o sementales registrados dentro de esos esquemas”.
No obstante, recalca que incluso estos seguros tienen un costo para el productor y deben mantenerse vigentes mediante su renovación, ya que si no se paga o se renueva la cobertura el ganadero queda nuevamente expuesto ante cualquier eventualidad.— WENDY UCÁN CHAN
En días pasados, el Diario informó que varios ranchos de Tizimín no tenían electricidad. Cansados de las constantes fallas en el suministro de energía y luego de permanecer tres días sin corriente en sus ranchos, un grupo de ganaderos acudió a las oficinas de la CFE para exigir una solución. Productores como Pedro Tec Tun, Miguel Aguayo Arceo, Eduardo Canto y otros más llegaron a las instalaciones de la paraestatal como medida de presión. Los afectados señalaron que las interrupciones de energía no son recientes: desde hace meses enfrentan apagones y fallas en repetidas ocasiones. Incluso, indicaron, han tenido que contratar a electricistas particulares para revisar sus instalaciones y determinar el origen de las fallas, en algunos casos terminan desembolsando más de $2,000 por revisiones y trabajos.
Fuente: [Diario de Yucatán](https://www.yucatan.com.mx/yucatan/2026/08/18/sin-indemnizacion-ganaderos-estan-expuestos-deben-pagar-sus-seguros.html)